Los plugins que instalo en todos mis proyectos WordPress
No hay una fórmula mágica, pero hay unas pocas categorías de plugins que casi siempre acaban en cualquier proyecto WordPress que monto. Te cuento cuáles y por qué.
Cada proyecto es distinto, pero hay unas pocas cosas que casi nunca faltan cuando monto un WordPress desde cero. No es una lista cerrada ni la única forma de hacerlo bien, pero es lo que a mí me ha funcionado proyecto tras proyecto.
SEO técnico
Un plugin de SEO no es opcional para mí, algo como Yoast SEO o Rank Math. No porque haga magia — el SEO de verdad se trabaja con contenido, estructura y velocidad — pero sí porque resuelve de forma cómoda cosas tediosas: sitemap XML, metaetiquetas, datos estructurados (schema.org), y esa vista previa de cómo se va a ver el enlace en Google antes de publicar. Cuál de los dos uso depende del proyecto, no tengo uno fijo para todo.
Seguridad básica
Aquí no hace falta instalar diez plugins de seguridad distintos (eso, de hecho, suele ser contraproducente). Con uno bien configurado — tipo Wordfence o similar — cortafuegos a nivel de aplicación, límite de intentos de login, escaneo de malware, cubres el 90% de los ataques automatizados que recibe cualquier WordPress público en internet, que son la inmensa mayoría de los intentos reales.
Backups automáticos
Esto no es negociable. Un plugin de backups como UpdraftPlus (o, mejor todavía, backups a nivel de servidor fuera de WordPress) que guarde copias periódicas en un sitio distinto al propio hosting. Si algo falla — un hackeo, una actualización que rompe algo, un error humano — la diferencia entre “restauro en 10 minutos” y “hemos perdido la web” está aquí. Por eso en los VPS que gestiono para clientes, incluido mi propio hosting gestionado, los backups van siempre a nivel de servidor, no dependen de un plugin dentro de WordPress.
Caché y rendimiento
Un plugin de caché decente (tipo WP Rocket o W3 Total Cache), o configuración de caché a nivel de servidor, que suele ser incluso mejor, marca una diferencia enorme en tiempos de carga. Junto con esto, algo de optimización de imágenes automática — convertir a WebP, comprimir sin perder calidad visible — porque las imágenes sin optimizar siguen siendo la causa número uno de webs lentas.
Snippets de código propio
Este es el que menos se ve y más uso: un plugin de funcionalidades propio (o Code Snippets mientras el proyecto es pequeño) para todo el código personalizado que necesito añadir — hooks, filtros, pequeños ajustes. Si te interesa esto, ya escribí sobre las distintas formas de añadir snippets en WordPress y sus ventajas e inconvenientes.
Lo que NO instalo por sistema
Aquí va lo importante también: no instalo constructores visuales tipo Elementor o Divi por defecto. No porque sean malos — hacen su trabajo, y para quien no programa son una solución legítima —, sino porque cuando controlas el código a medida, un constructor visual añade una capa de peso y complejidad que no necesitas. Si el proyecto es a medida, prefiero un theme (o child theme) construido a mano. De esto ya hablé en implementador vs desarrollador web: un constructor visual es la herramienta de un implementador, no de un desarrollador.
La regla general que sigo: cada plugin que instalo tiene que justificar el peso que añade a la web. Si puedo resolver algo con unas líneas de código en vez de un plugin entero, casi siempre elijo el código.